lunes, 5 de enero de 2015

Fin de la historicidad en la historia del arte. Evolución en el cambio de la perspectiva en el mirar. Resultado de la percepción de la mirada en la postmodernidad


No hay nada estable para poder comprender la situación actual del mundo. Ni en el pensamiento de la metafísica, ni en las leyes políticas. Entonces, no es posible encontrar o definir una base sólida para nuestras vidas sociales, económicas, políticas y nuestras aspiraciones filosóficas. Para el mundo del arte, ocurre lo mismo. Consecuentemente, se haya en caída libre.

Cuando un cuerpo se haya en caída libre, no es posible apreciar su forma ni para el que lo mira caer, ni para el mismo cuerpo que intenta disfrutar del paisaje del entorno mientras cae. Todo se mueve muy rápido. Todo cae.

Para poder percibir la caída de un cuerpo se debe medir en relación a otro cuerpo. Ya que todo cae, no somos conscientes de que caemos. No hay avance. Es como si la historia y el tiempo hubieran terminado y ni siquiera alcanzáramos a recordar que hubo un pasado en el que el tiempo avanza.

Los modos tradicionales de ver y de sentir se hacen añicos. Surgen nuevos tipos de visibilidad. La “perspectiva única”  pierde equilibrio y se multiplica en varias ya que no hay horizonte estable. Con la pérdida del horizonte estable, el paradigma en el que se ubican sujeto-objeto-tiempo cambian:

1)Haciéndose pedazos
2)Arremolinándose
3)Superponiéndose

Paradigma antiguo de visión y cambio progresivo hasta la multi-perspectiva actual:

·      Perspectiva única o perspectiva lineal. Define un espacio calculable, navegable y predecible. Permite calcular el riesgo futuro, que se puede anticipar y, por tanto, controlar. Introduce además la noción de tiempo lineal, lo que posibilita la predicción matemática, y con ella, el progreso lineal. Tiene vistas a un futuro calculable.
Para que estos cálculos funcionen, es necesario que el observador esté ubicado en un punto de fuga situado en un horizonte plano. Como la visión del observador, (en el sistema de perspectiva lineal) se guía de unas leyes científicas y universales de la perspectiva, su individualidad se ve reducida al verse sometida a éstas.

·      Desmantelamiento de la perspectiva. Empieza a verse en los cuadros de tormenta de Turner. El horizonte comienza a desdibujarse y los rayos del sol, antes concentrados, se multiplican y divergen hacia todas las direcciones. El punto de vista a partir de este momento comienza a ser móvil.

·      Perspectiva múltiple. Con la aparición de la fotografía, aparecen muchas formas distintas de ver el mundo. ¿Por qué en este momento y no antes? Porque el tiempo de producción durante la era industrial era mucho más rápido, con lo cual, proporcionalmente se incrementó la producción del objeto y la representación de éste.
La toma de fotografías significó fijar el espacio desde un lugar preciso. Sin embargo, la concepción del tiempo se acelera. Ahora el tiempo significa atrapar un momento, un instante, un lapso del fluir de la vida.

·      CineArticulación del espacio desde distintos puntos de vista en diferentes perspectivas temporales.
·      Fotomontaje: Desestabilización de la perspectiva del observador y descomposición del tiempo lineal.
·      Pintura: Tira abajo la perspectiva lineal y aparece el cubismo, collage y abstracción.

El tiempo y el espacio quedan re-imaginados a través de la física cuántica y la teoría de la relatividad. Y la percepción de la sociedad es influenciada por las guerras de principios de siglo XX, la publicidad y propaganda y los avances en el transporte.

·      Perspectiva aérea (vista de pájaro). Con el invento y desarrollo del avión, el espacio se ve contempla desde la gran altura y con ello, la percepción del tiempo se acelera. Los aviones amplían la comunicación entre distintos lugares lejanos y espacios, captan las superficies con cámaras aéreas y con ello, el desarrollo de las cartografías aéreas (Google Earth, es un ejemplo).



Bibliografía

·      RAMIREZ, Juan Antonio. El objeto y el aura.

·      STEYERL, Hito. En caída libre.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

La semiótica y los afectos desde la reivindicación de la memoria y el dolor en la obra de Alfredo Jaar




Alfredo Jaar es un artista de origen chileno que trabaja, meramente con el medio fotográfico, y además, se sirve de otros medios, como la instalación o el vídeo para reforzar el discurso que pretende transmitir en las imágenes que él mismo configura. Como punto de partida, toma de referencia los medios de comunicación para la selección y creación de sus proyectos. En su discurso artístico predominan los temas relacionados con la crítica social y política.  Muestra imágenes de sucesos que debieran permanecer en la memoria colectiva, hechos que han producido dolor en algunos sectores de la población mundial, e incluso, han llegado a rozar el horror. Recorre distintos países del globo como Estados Unidos, Canadá, Ruanda, México y Suecia, entre otros. Allí realiza investigaciones, intervenciones y exhibiciones. Alfredo Jaar está considerado un artista de notable influencia a nivel internacional.

Hoy en día son muchos los artistas que trabajan con los medios informativos, en especial la prensa escrita, para traducir su discurso al lenguaje del arte. La fotografía a lo largo de la historia ha jugado un papel importante a la hora de asociarse a la idea de mantener vigente la memoria colectiva, el dolor o el horror.

Evitar la reacción de indiferencia por parte del espectador es una de las mayores preocupaciones del artista. Por este motivo, siempre plantea métodos de contemplación de la obra en los que invita al espectador a involucrarse con el tema que presenta. En la muestra de algunas de sus obras, utiliza el recurso de la ocultación en algunas zonas de la imagen, o incluso, la elipsis para incitar a la sugestión de lo que pudo haber sido el acontecimiento; como ocurre en su obra Los ojos de Gutete Emérita, 1996; o Real Pictures, 1995, respectivamente.
En relación a la percepción de las imágenes y los afectos producidos en el espectador, la sociedad del siglo XXI se caracteriza por la sobreabundancia de información emitida por los medios de comunicación informativos o publicitarios. Mantenerse informado se ha convertido en una “necesidad”, para mantenerse actualizado en torno a lo que ocurre tanto a nivel local como mundial. El hecho de haber una sobreabundancia de información circulando para captar la atención de los destinatarios, provoca un rebose en los estímulos de los mismos, derivando en un estado de desconexión y, pérdida de la visión subjetiva de las cosas[1]. De acuerdo a esto, según Jonathan Crary, la sociedad está pasando por una crisis de desintegración subjetiva.
No hay espacio de tiempo vacío para la autogestión del yo, es decir, espacio requerido para la dotación de sentido y crítica de aquello que hacemos[2]. Entonces, podemos plantearnos una respuesta bastante sensata al: --¿por qué juega Alfredo Jaar con la sugestión de la información inherente de sus imágenes y no opta por aplicar la estrategia comunicativa empleada por los medios de comunicación? --Y  que él mismo aclara en uno de sus manifiestos:
Creo que para llegar a la verdad, es decir, a la esencia de las cosas, es necesario crear una imagen lo suficientemente potente y sencilla como para transmitir su mensaje intrínseco extraordinario[3].

En realidad, estamos acostumbrados a pensar en el arte como una experiencia que conmueve al espectador. Con todo lo dicho, no es del todo exacto que el espectador sea imperturbable ante la contemplación de imágenes[4].  En mi humilde opinión personal, el espectador  se ha olvidado de sí mismo en la sociedad líquida de la celeridad en la que vivimos y debe incitársele al recuerdo para que su sensibilidad no caiga en el olvido. Como seres humanos todos somos criaturas sensibles y vulnerables que sienten, padecen y empatizan. A través del arte, se recuperan los afectos de la memoria colectiva humana. Así lo describe Rabih Mroué:
No lo estoy contando para recordarlo. Al contrario, lo estoy haciendo así para estar seguro de que he olvidado. O, por lo menos, para estar seguro de que he olvidado algunas cosas, de que se han borrado de mi mente.
Cuando estoy seguro de que he olvidado, intento recordar qué es lo que he olvidado. Y al intentar recordar, comienzo a adivinar y a decir: quizás, tal vez, es posible, puede ser, probablemente, parece, da la impresión, no estoy seguro pero, etc. De este modo, reinvento lo que había olvidado sobre la base de que realmente lo he recordado. Después de un tiempo indefinido, lo vuelvo a contar. No para recordarlo, no, sino para estar seguro de que lo he olvidado, o por lo menos algunas partes, y así continuamente. Esta operación puede parecer repetitiva, pero es todo lo contrario, porque es una negativa a regresar a los comienzos y qué sabes tú de los comienzos? De este modo, sigo oscilando entre recordar y olvidar, recordar y olvidar, recordar y olvidar, hasta que llega la muerte. Recurro a la muerte para hacerme redescubrir todo de nuevo. Y aunque alguna vez no hubiera nada nuevo, eso sería en sí mismo un descubrimiento[5].

Rabih Mroué trabaja con la memoria colectiva como también hace Alfredo Jaar. Recordar para no regresar a los comienzos, es la razón por la cual Mroué reflexiona sobre los temas que giran en torno a la memoria. Hacer presencia de una ausencia es lo que Alfredo Jaar pretende rescatar en los retratos de toda la gente o lugares significativos retratados en sus fotografías, en las que sin decirse nada, cuentan los hechos en los que estas personas que padecieron o fallecieron para que sus voces, desde el silencio, sean escuchadas[6]. Como bien dijo Jean-Luc Godard en Histoire du cinèma:Toda imagen es producto de una reflexión previa al disparo. Pienso , luego veo.[7]

Según Maurice Halbwachs en su libro Los marcos sociales de la memoria, 
la mayoría de nuestros recuerdos se manifiestan en el momento que nuestros parientes, amigos u otras personas los evocan. Es en la sociedad donde normalmente el hombre adquiere sus recuerdos, el allí donde los evoca, los reconoce y los localiza. […] Lo más usual es que uno se acuerda de aquello que los otros nos inducen a recordar, que su memoria viene en ayuda de la mía, que la mía se apoya en la de ellos. Los recuerdos son evocados desde afuera y los grupos de los que formo parte me ofrecen en cada momento los medios de reconstruirlos, siempre y cuando me acerque a ellos y adopte, al menos temporalmente sus modos de pensar. 
[…] Los recuerdos subsisten en el espíritu bajo forma inconsciente, para llegar a ser conscientes cuando se les recuerda[8].

En la experiencia del arte, un factor significativo son los afectos. El arte es, por tanto, una forma de consuelo cultural compartido[9]. El dolor y la reivindicación del recuerdo son temas palpables en las fotografías que Jaar pretende compartir con el mundo. El dolor se experimenta sólo en tanto cuanto se interpreta. Siempre pertenece a un lugar, tiempo y persona determinados. El dolor humano nunca puede ser intemporal[10]. 

Gran parte de la obra de Alfredo Jaar, se ha generado en torno a  investigaciones realizadas a raíz del genocidio producido en Ruanda. Sucesos como éste han ocurrido en distintos lugares, tiempos y afectado a personas de otras etnias; -no por ello ninguno de estos deja de tener su importancia. Si se toma como referencia, el holocausto judío para poner en relación el significado del dolor que han podido sentir las personas involucradas en el genocidio de Ruanda, podemos ayudarnos a verbalizar el significado sensible que tienen estas imágenes. Aquí se muestra el testimonio E. Wiesel, superviviente al holocausto:
Lo que yo intento hacer es introducir tanto silencio como sea posible. Desearía que mi obra no sea juzgada un día por las palabras que he escrito, sino por su peso en silencio. Si pudiera comunicar el silencio, es decir, la incomunicabilidad, entonces habría justificado en una pequeña parte mi propia obra[11].

Finalmente, se pretende concluir el breve ensayo a favor de la defensa del arte como medio favorecedor de los afectos. Ante la contemplación de una obra de arte, la gente se ve viendo como igual. El arte es un objeto sensible, mientras que la imagen de los medios de comunicación no. Y ante la contemplación de un objeto sensible, todos nos volvemos sensibles por igual; es algo que lleva a la emancipación o, dicho de otra manera, a la transcendencia[12].

Bibliografía

Libros
      DIDI-HUBERMAN, Georges y otros. Alfredo Jaar: La política de las imágenes. 1a Edición, 2008, Santiago, Chile. Ed. Metales Pesados. Pág.131. ISBN:978-956-8415-18-1.
     MORRIS, David. La cultura del dolor. 1ª Edición, 1991, Santiago, Chile. Ed. Andrés Bello. Pág. 392. ISBN: 956-13-1062-7.

Fragmentos
     HALBWACHS, Maurice,  Prólogo. En: Los marcos sociales de la memoria. Págs: 7-11. Barcelona, España. Ed. Anthropos. ISBN:84-7658-692-2.
     RAMÍREZ, Juan Antonio. El objeto y el aura. (Des)Orden visual del arte moderno. 1ª edición, 2009. Madrid, España. Ed. Akal. Págs: 30-33.
     ZAFRA, Remedios. Elogio del párpado o ventanas para el tiempo. En: Un cuarto propio conectado. Págs: 14-19. [En línea]. Fecha de consulta: [13 de noviembre de 2014].

Documentos WEB
     JAAR, Alfredo. Web oficial. [Fecha de consulta 9 de octubre de 2014] Disponible en web: <<http://www.alfredojaar.net/>>
     ZAMORA, José A. Isegoría No. 23, 2000. Estética del horror, negatividad y representación después de auchwitz [En línea]. [Fecha de consulta: 22 de noviembre de 2014] [Última fecha de consulta en 16 de enero e 2015]:  . Disponible en: <<isegoria.revistas.csic.es/index.php/isegoria/article/download/.../54>>









[1] Sobre la sobreabundancia de información en el paradigma de la información digital: ZAFRA, Remedios. Elogio del párpado o ventanas para el tiempo. En: Un cuarto propio conectado. Págs: 14-19. [En línea]. Fecha de consulta: [13 de noviembre de 2014].
[2] ZAFRA, Remedios. Elogio del párpado o ventanas para el tiempo. En: Un cuarto propio conectado. Págs: 14-19. [En línea]. Fecha de consulta: [13 de noviembre de 2014] .
[3] JAAR, Alfredo. Web oficial. [Fecha de consulta 9 de octubre de 2014] Disponible
en web: <<http://www.alfredojaar.net/>>
[4]Exit book. Repensando el placer visual: estética y afecto. Susan Best.

[5] Rabih Mroué en Catálogo para la exposición Rabih Mroué. Imágenes mon amour. Fabrications. En Ca2m. Comisariada por Aurora Fernández Polanco.
[6]Aludiendo a la obra Telecomunicatión, 1981 de A. Jarr, en la que se muestra el grito de calle que realizan las mujeres en Belfast y se hayan golpeando el pavimento con tapas de cubos de basura, con el fin de reivindicar el olvido de los huelguistas de hambre del IRA.
[7] Jean-Luc Godard en Histoire du cinèma por Jean-Luc Godard.
[8] HALBWACHS, Maurice,  Prólogo. En: Los marcos sociales de la memoria. Págs: 7-11. Barcelona, España. Ed. Anthropos. ISBN:84-7658-692-2.
[9] Exit book. Repensando el placer visual: estética y afecto. Susan Best.
[10] MORRIS, David. La cultura del dolor. 1ª Edición, 1991, Santiago, Chile. Ed. Andrés Bello. Pág. 392. ISBN: 956-13-1062-7.
[11]  Sobre el testimonio del escritor  húngaro E. Wiesel, superviviente a los campos de concentración del Holocausto Nazi, en: ZAMORA, José A. Isegoría No. 23, 2000. Estética del horror, negatividad y representación después de auchwitz [En línea]. [Fecha de consulta: 22 de noviembre de 2014] [Última consulta 16 de enero de 2015] Pág 6 del documento. Disponible en: <<isegoria.revistas.csic.es/index.php/isegoria/article/download/.../54>>

[12] SCHILLER, Friedrich. Cartas para la educación estética del hombre. 

domingo, 2 de noviembre de 2014

Travesía en la montaña. (A modo de Club de los poetas muertos)

En el infinito, no hay ruido.
¿Qué es el ruido? Un sonido que hace crujir el oído.
¿Hace frío? No lo sé.
Dicen que allí hay un grillo que cuida del nido.

Es sencillo, allí estás protegido una vez has subido.

Desde la cima, no hay calima. Solo viento que empodera el lugar.
No hay ruido, solo el viento que silba y reaviva el clima. 

Éramos varios. Queríamos subir el monte. El monte más alto. ¿Por qué? Porque era escarpado. Allí no había obstáculo alguno para poder ver el sol.
No fue fácil. Sin embargo, todo se lo llevaba la experiencia. La experiencia no se arrebata; es perecedera. Aquello que perece, permanece.

Nunca se olvida. La experiencia te cuida y merece ser memorable.

Es sencillo, estás protegido. Experimenta, porque la experiencia nunca se olvida. La experiencia es la madre de la ciencia. El aprendizaje que te cuida, te aporta maravillas. Y las posibilidades de encontrar maravillas son infinitas. Haz que tus días te aporten maravillas. Ya que el maravillarse es el motor del movimiento.

Gracias al movimiento, seguiremos escarpando montañas.





miércoles, 15 de octubre de 2014

Noche de lluvia

Lluvia finita, delgada y transparente. 
Se siente como polvo de diamante,
empapando tu cuerpo; revitalizándolo.

Lluvia, cae ella.
Cuidadosamente, se aposenta haciendo mella.
Qué huella la que deja ella, 
sembrando campos y alimentando ríos.
Qué bello sonido ecucharte.

Lluvia, cae ella. 
Lluvia, suave aroma a tierra mojada. 
Lluvia, cayendo; 
la mejor sonata sin canto,
Sólo el mejor manto.

Lluvia es charco, es lago, es campo.
Lluvia, es crecimiento y pausa;
la que causa todas las orografías
en los mapas de cartografías y,
das alimento a todas las poesías, 
estas noches encapotadas de algodón perlado.

lunes, 4 de agosto de 2014

Quien quiera imperdibles; cuento de expertos


Todos nacemos dentro de una cueva, un lugar protegido. La cueva es transparente; podemos ver el exterior pero no lo entendemos porque los muros que la encierran nos lo impide.
Nacemos en el sótano de la nada y según vamos creciendo subimos las escaleras de las etapas desde la infancia hasta el despertar de la madurez. Entonces es cuando vemos infinidad de posibilidades y caminos abiertos ante nuestros ojos. Debemos seguir nuestro camino de imperdibles conectados, ¿por qué? Por el simple hecho de que los imperdibles nunca se pierden. Pero qué pasa: hay falsos caminos que no guían hacia ninguna parte.

Cuando uno encuentra su autopista de imperdibles, es cuando logramos entender nuestro destino, el por qué de nuestro camino, - y mientras lo recorremos vamos vislumbrando y comprendiendo qué es aquello que existe más allá de la cueva.

Aquellos que logran seguir su propia autopista y consiguen llegar a la salida de la cueva, se nombran a sí mismos libres y emancipados; pues ellos saben que tienen el mundo abierto antes sus manos, lo comprenden, lo reconocen y eligen. Estos logran ser unos expertos, pues han recorrido todo el camino y han sabido sacar partido de todo su sentido. También saben qué hacer cuando llegan a su destino: la libertad en el mundo.

 Muchos de ellos se dedican a predicar su experiencia contando historias y vivencias. Otras veces se han conocido hombres como tales, y tales como ellos así mismos se hacen nombrar: los gurús del mundo.

jueves, 22 de mayo de 2014

Movimiento

El conforme no sobrepasa la delgada pero cómoda línea del confort. Aquel que vive emocionado, es el inconforme humilde, aquel que cree que no llega a saber nunca lo suficiente. Es el caminante que tiene el impulso de la movilidad hacia delante. Por sus venas circula la necesidad de descubrir esos pequeños y maravillosos detalles del mundo y poder llegar a comprenderlos mejor.

¿Qué es pintar en estado puro?

El genio del artista, como bien decía Cézanne, consiste en captar un momento fugaz de la verdad, conseguir capturar la esencia del paisaje que tiene frente a sí. Y como hizo Marina Abramovic,  en la performance que hizo en el MoMA de Nueva York cuyo título recibió The Artist, hay que vaciarse de uno mismo y hacer una preparación de meditación previamente antes de coger el pincel y lograr conseguir esa profunda fusión de uno con el cuadro.
Todo esto sonará a completa y absurda locura, pero la clave está en recuperar la mirada del niño inocente que tiene la capacidad de maravillarse ante todo lo que le rodea. Para ello, es preciso pintar en estado de sorpresa, un estado libre de prejuicios, pensamientos e ideas. Entonces es cuando todo esto, cobra vida sobre el lienzo.

jueves, 15 de mayo de 2014

Lo absurdo del hábito


Cuando se trata de hablar de prácticas culturales, estamos hablando de cuestiones que están aceptadas, son conocidas y forman parte de las acciones son acostumbradas a llevarse a cabo por el grupo de personas que pertenecen a un lugar concreto. Sin embargo, ¿qué fue lo que condujo a que ciertas prácticas se hicieran costumbre y formasen parte de la Cultura de un lugar? Por ejemplo, el ir a comprar el pan a diario en España antes de la hora de la comida para tenerlo listo sobre la mesa cuando llega la mismísima hora de comer.
Cuando se habla de algo que automáticamente se hace sin pensarse por costumbre en la conducta, parece como que se está tratando un tema que es por descontado natural y normal. Simplemente se hace y listo. Pero a lo mejor, uno se pone a hablar con un chino o norteamericano y esta práctica que a un español puede parecerle absolutamente coherente y normal, estos forasteros simplemente concebirla como algo totalmente absurdo porque en la vida han realizado semejante práctica.

Si se busca un por qué científico se comenzó a hacerse esto o aquello, habría que indagar en la historia y entonces comenzarse a hacer un juicio epistemológico para resolver la cuestión que se está planteando. Aunque, para simplificar, simplemente podemos llegar a una conclusión más sencilla y rápida. Alguien tiene una idea y esa idea se va transmitiendo de persona a persona. Si se está hablando de algo que puede resultar atractivo, llama la atención, tiene éxito, va creando adeptos y comienza a ponerse en práctica dentro un grupo de personas, amigos o pueblo. Gracias a la movilidad que ofrece la vida mercantil, esa misma práctica de ir a comprar el pan se transmite al pueblo vecino y cuanto más guste, más efecto positivo de expansión puede provocar.

También es cierto que a veces determinadas prácticas culturales que hemos heredado de nuestros antepasados, no tienen porque tener una explicación de expansión y rutina tan bonitas. En las épocas mal dadas, muchas costumbres se adoptaban ya que no había más remedio, se adoptaron como rutina en la vida diaria, se han mantenido y no se han sustituido hasta lo que conocemos hoy día de la cultura a la que pertenecemos. Quizás, haya que tomar en consideración el que muchas de las prácticas culturales, sobre todo las más ancestrales, hayan mutado algo con el pasar de los tiempos y con ellos los sucesos de la civilización de la que en concreto se esté hablando.

La pregunta que se me viene a la cabeza en estos momentos es, ¿por qué acabamos adoptando rutinas? Se me ocurren un par de respuestas que podrían darle sentido a esta cuestión. 1.- Somos seres a los que nos gusta establecernos un orden en nuestras prácticas del día a día y la vida en comunidad. 2.- Nos gusta darle sentido a nuestras vidas de manera sencilla y rápida.
También existe la postura de ir en contra de la rutina y la tradición, ¿qué posición  tiene más sentido?

Vivir la rutina puede ser algo muy productivo, también acabar siendo algo aburrido. Vivir la no rutina puede resultar algo emocionante en un principio. También vivir en continuo des-hábito exige tiempo de pensar y esfuerzo, si uno quiere que esta continua improvisación anárquica sea una experiencia positiva, divertida y productiva.
El estilo de vida  que se practica hoy en día, en el que todo debe marchar rápido y eficientemente para llevarse un pedacito de comida a la boca, se requiere de tener el tiempo muy organizado, optimizado y acostumbrado, en su mayor parte. Creo que de ahí viene la práctica cultural en la se estila el que se regalen tantas agendas por navidades, -al menos en España. (quizás se utilicen más en el Norte que en la Península Ibérica)

En conclusión, dependiendo del estilo de vida que se quiera llevar. No veo absurdo ni el movimiento que va a favor de mantener el hábito cultural. Ni tampoco la contracultura ni el anarquismo. Todas las partes favorecen al crecimiento, (por la parte de la movilidad y cambios que ofrece la contracultura), y comprensión, (por la parte que ofrece la tradición cultural), de una sociedad. 
Aquello que nos choca, no lo comprendemos y por tanto lo calificamos de absurdo. Incluso, a veces algo que comprendemos lo podemos llegar a ver ridículo. Todo tiene sus aspectos útiles, justificados y con sentido y a su vez, absurdos dentro de una cultura como por ejemplo, por qué adoramos la imagen de un actor o cantante al que ni siquiera conocemos y prácticamente empapelamos las paredes de nuestra casa con su cara. Esta práctica cultural puede tener un sentido útil como es el de agradar a la persona que ha decidido recubrir su "templo" con la imagen de su cantante favorito y al mismo tiempo, ser completamente absurda y sin sentido para otra persona.  Lo que quiero decir es que todo puede tener sentido justificado y ser favorable en casos particulares, pero que si se sacan fuera de ese contexto particular comprendido en una línea de tiempo determinada, puede parecer ridículo y absurdo. Entonces, si se quiere evitar caer en la tentación de lo absurdo en la práctica cultural o contra-cultural, es importante es hablar de hechos dentro de un contexto, tiempo y lugar, y tratar de buscarles una comprensión. 



sábado, 8 de febrero de 2014

Aquí, allá. Esto es vida.


Naturaleza, me despierto por las mañanas y me quitas el aliento. Ya no es por
aquello que siento cuando sopla el viento, sino por aquello que vienes creando,
destruyendo y reconstruyendo desde el infinito de los tiempos; cuando siquiera
aún el viento existía.

Devuélveme el aliento! Cuando veo mi reflejo en el agua, reconozco mi raza: la
humana. Y siento que aquel efímero espejo ilumina mi día, pues reconozco ahí
mismo a toda mi genealogía. Con el pasar de los días, aún no creo que árboles
centenarios aparenten menos que mi tía y, sin embargo, cuánta sabiduría entre
rama y rama; cuántas estaciones han influido en su cambio. Gracias al calor del
verano, el invierno es un paseo por Madagascar; así también el avanzar es coser
y cantar.

Árbol de todos los saberes, ojalá esperes despierto para poder ver el resto de los
amaneceres; y así también conozcas todos los atardeceres junto a mi raza, que
forma parte del alma de la llama que alimenta las civilizaciones. No podemos
predecir el destino de la raza, pero sin dudarlo la Naturaleza seguirá en pie
haciendo camino.

jueves, 25 de abril de 2013

El amor es una maravilla que deja maravillados a muchos seres motivados a maravillarse

Me maravilla semejante maravilla. Es tan sencilla que no tiene descripcion. Y aquellas cosas que se nos presentan como indescriptibles, son las más preciadas y apreciadas.

martes, 9 de abril de 2013

La flor que quería ser Margarita



La flor que quería ser Margarita

VOZ EN OFF: (hombre o mujer, con voz atractiva)
 Margarita quería ser flor. Rosa le dijo que algún día lo sería. La clave a la cuestión estaba en el florecer del tiempo.
Un buen día, en medio de una pradera verde; adornada con flores amarillas y rosas; a Margarita la semilla le brotó un tallito de color verde frescor.

MARGARITA:
-       Me siento romper. ¿Acaso estoy muriendo?

NATURALEZA:
-       Estás despertando a la vida.

VOZ EN OFF:
Dijo Naturaleza, soltando apunte de sabiduría.

MARGARITA:
-       Pero me siento como si muriera; ya no soy semilla...
Yo quería ser flor. No sé si mi amor por mi ciega pasión, llegará a su debida posición.

TIEMPO:
-       Estás en plena evolución. Paciencia, aguarda al cambio. No estás muriendo, estás dando el paso a la vida.

VOZ EN OFF:
Replicó, Tiempo, con tono de pausa.

MARGARITA:
-       ¿Cuándo llegará mi momento de Vida?

AGUA:
-       Cuando sufras la delicia del balance contrastado entre la estación del agua y la sequía. Así crecerás al ritmo, junto con los ciclos de las estaciones.– Chispeó Agua, al tiempo que Cántaro de Lluvia caía.

VOZ EN OFF:
Al poco tiempo, vino Soplido de Viento y, consigo, se llevó a Margarita.

SOPLIDO DE VIENTO:
-       Te llevaré a un mejor lugar donde puedas brotar con tus futuras amigas. Todas llevaréis el mismo nombre, seréis portadoras del mismo color, formaréis parte de la misma familia.

VOZ EN OFF:
Juntos, surcaron los cielos. Eran de un azul, asombrosamente, claro y puro. Para Margarita, acariciar el cielo despejado, mientras iba envuelta en la protección Soplido de Viento, resultó ser una de las experiencias más placenteras de su viaje, en su proceso de crecimiento. Otros días, en cambio, Cielo, cuando peleaba con Agua, entre ellos estallaba de su fuerza: Tormenta y Cántaro de Lluvia, respectivamente. Peleaban entre sí, manifestándose deslumbradores rayos, estruendosos truenos y empapantes duchas de agua hasta que hacían las paces y Cielo volvía a sonreír, volviendo a ser “azul despejado”; y Agua, estancaba hasta evaporarse cuando volvía a tener sed de pelea.
Entonces, Soplido de viento, llevando a Margarita a su lugar de destino, volvía a la calma; y casi sin aliento dijo:

SOPLIDO DE VIENTO:
-       Aquí te dejo Margarita. Has pasado buenos y malos momentos. Conoces todas las partes de la historia; gracias al dejar actuar libremente de Naturaleza; has sido tocada por su sabiduría. Ahora, sabrás realmente cuál es tu verdadero destino, tu proceso de crecimiento. Aquí, vivirás siendo flor. Pero, ¡cuidado! ¡No te marchites! Acepta aquello que Naturaleza te mande, ella te lo dará todo para crecer; pero has de seleccionar.

VOZ EN OFF:
Soplido de Viento dejó caer a Margarita en la cima de una montaña y allí, juntos se enterraron entre la tierra húmeda y removida; donde Soplido de Viento, permaneció a buen descanso, esperando volver a reanudar su viaje hasta haber recuperado fuerzas.  Margarita, comenzaría a brotar hasta florecer. Cuando hubo florecido, pudo abrir los ojos y, al fin, ver con claridad y apreciar los detalles, conscientemente, de aquello que realmente la envolvía en su verdadero entorno.

La cima de la montaña estaba repleta de otras tantas margaritas, como ella; blancas, como ella; y asimismo ellas todas portadoras del mismo color. Y allí se sintió arropada entre familia con sus amigas, las otras margaritas. Ese fue el momento en el que floreció a la vida y nunca más volvería a cuestionarse  sobre la dirección de su destino; asimismo durante su viaje comprendió los ciclos de la vida.