martes, 24 de febrero de 2015

Tic-tac

--Tic-tac.                                    Tic- tac.                                            Tic- tac. -- avanza el reloj como sonido reverberante emergiendo del exterior, cual metrónomo marcando una métrica constante.
...
Pasan las horas.
....

Solo bla bla bla; murmuros vacíos; hacer; hacer; hacer. ¿Alguna implicación?

...



--Trttttttttttttt.                 Mmmmmmm-ñññññññ.                PUUMMMMmmmm. -- Se oye una llave introducirse y girar el cerrojo, haciendo la intención de abrir la puerta con aires de suavidad. Y haciendo reverberar el tabique donde la entrada está situada, la puerta se cierra de un gran portazo.





--Cariño, ¿por qué has dado un portazo?

--Ha sido la corriente. Acaba de escaparse todo el tiempo perdido.

--No escucho el reloj sonar.

-- ¿Qué tal el día? ¿Qué has hecho?

--No me acuerdo. Sólo recuerdo el tic-tac incesante del reloj. Hay que arreglar ese reloj. Se ha quedado sin pilas.

-- ¿Por qué te preocupas tanto del reloj si ni siquiera recuerdas qué has hecho hoy en el tiempo?

-- En efecto, el tiempo se ha perdido.




domingo, 22 de febrero de 2015

Maneras de hacer

Existen muchas maneras de hacer las cosas. Ninguna es más válida que otra; sólo distintas. Todas pueden aportar algún tipo de experiencia. Lo importante es cómo quiere uno que sea tal experiencia, cómo se quiera hacer y que a uno le haga poder sentirse vivo. No existe ni lo fácil ni lo difícil; solo las ideas preconcebidas en torno a algo y el grado de motivación que se tenga para llevar tal cosa a cabo algo.


El valor de las cosas


En realidad, cuando nos ocurren cosas que no somos capaces de verbalizar o explicar con concreción, es probable que tengamos delante algo muy valioso. Sin embargo, siendo algo nunca visto y nuevo, muchas veces pasa que no sabemos cómo definir tal cosa. Y sin cederle la suficiente relevancia, observación y apreciación, puede caerse el error de dejarla entrar en la catalogación de lo absurdo; habiendo desperdiciado algo potencialmente valioso.

Apreciar el arte al igual que otras muchas cosas importantes de la vida, no suelen tener un impacto consciente inmediato en la persona que percibe. En lo sensible hay una parte que no se puede verbalizar; existe algo mágico que revuelve para bien o para mal dentro del ser percibiendo. Las emociones son algo efímero, poco concreto y claro. Son aquello con lo que nos conectamos como individuos de manera afectiva a nuestro entorno.

Dejar paso a sentir para poder reconocer lo valioso no es tarea fácil en la sociedad de la multitarea ya que todo o nada pueden tomar relevancia. Una cosa es el aprecio de la belleza de cada una de las cosas. Pero lo realmente valioso para el individuo va más allá del aprecio. Y eso no se aprende en ninguna escuela. Todo depende del grado permeabilidad, observación, atención e intercambio de lo que  ocurre en el entorno que el individuo permita  dejar empaparse.



martes, 10 de febrero de 2015

Sin sentido con todo el sentido


-¿A dónde vamos, si no estamos ni acostumbrados a mirar ni aquí ni allá? Ni siquiera sabemos si hay suelo. Solo hay consuelo.

-El dinero es el amuleto. Permanecer alerta; ese es el lema de la Madre Alberta.


-¿Para qué? No hay un sentido; es la idea que nos han vendido. ¿Tú la compras? Solo pertenencias que acaban en objetos perdidos. Puro vacío. Te han mentido. Este no es tu cometido.
Si no hay sentido, pégate un giro y vuelve por donde has venido. Sentirse vivo. Notar los latidos fluir suavemente. Escuchar los respiros.

-¿Es necesario tanto lío? Te has rayado tío.

-Ni media y pío. Yo sé lo que digo. Sólo escucha lo que digo e intenta comprender el sentido. Aprobecha el palabrerío.

Crítica a la concepción del tiempo



En la primera Documenta 1955, el arte dadaísta criticaba los valores de la sociedad vigente del momento[1], contextualizada en la era del progreso y la Razón, heredera del siglo de la Ilustración[2].  Los dadaístas proponían el caos por encima del orden, queriendo fusionar el arte con la vida. Como la vida misma, en el régimen ético de su hacer proponen la fusión de hacer el arte con la naturaleza espontánea de la vida, en la cual la libertad y la contradicción son dos ingredientes clave. El arte ya por este entonces se empieza a entender como un proceso[3].

Un  artista precedente a la conversión de la concepción de la autonomía en la obra de arte al arte del proceso, fue Marcel Duchamp con sus readymades en los que se hace visible su tono de burla por la sociedad del progreso. Sixteen miles of string (1), 1942, fue un experimento en el que se pretendía la disposición de cordeles entrelazados entre sí llenando toda la sala de exposiciones de la First Papers of Surrealism Exhibition en el Philadelphia Museum of Art[4]. Venía a significar los obstáculos entre espectador y obra dadá, abstracta y difícil de asimilar por el espectador de la época[5].


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En esta obra de Duchamp se observarán los derroteros que tomará el arte en la Documenta V, organizada en 1972 en la ciudad de Berna[6]. El arte se quiere tornar en actitud y entrar en relación con el espectador. Cuando las actitudes se convierten en forma, es el leitmotiv de la Documenta, organizada en la ciudad suiza. Las actitudes de los artistas comienzan a entenderse como parte de la obra artística, cuyo proceso creativo toma relevancia desde el inicio de la toma de forma de la idea hasta su materialización, tomándose en cuenta todos sus puntos de progreso[7].
Joseph Beuys, en su obra Acción coyote (3), 1973[8], cuya relación con la espontaneidad preformativa de la naturaleza y el psicoanálisis de la personalidad de Freud, dialogan con la Baba antropofágica (2) de Lygia Clark, 1972. 
Img. 2                                                                                                                            Img. 3


                                                           
En las performances de los bailarines en Judson (4) , se puede apreciar una estética del cuerpo en la que se comprende una idea de hacinamiento en la sociedad y el principio a una concepción del tiempo en el que no hay cabida al espacio para la autogestión de la individualidad[9], en una sociedad en la que las redes sociales son múltiples[xx2] . Bruce Nauman en Live-taped corridor (5), 1970[10], una obra conformada en un espacio en el que no hay cabida apenas para el sujeto-espectador, el artista juega con la proyección del mismo en el tiempo a través de la pantalla del televisor[11]. En contraposición a la proyección del yo en el tiempo y a la pérdida de la individualidad, Bill Viola en The Sleepers (6,7)[12] invita a la reivindicación de la espiritualidad interior[13], como también hizo Marh Rothko en la Rothko Chapel (8), Houston, Texas, como lugar de meditación[14], así como W. Laib en Habitación de cera, 2000 (9) [15] y M. Abramovic  en su performance: The Artist is present, 2012 en el MoMA[16].



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[1] Aquí se toman como referencia los Apuntes de teorías del arte contemporáneo elaborados para la profesora de la clase.
[2] En relación a la exposición nazi, se ha asociado concepto “sociedad del progreso”, en el contexto de Alemania 1955, después de las Grandes Guerras con idea>razón>lenguaje del juicio>ilustración>facismos en la explicación de Dialéctica de la Ilustración: http://es.wikipedia.org/wiki/Dialéctica_de_la_Ilustración y el texto el Lenguaje de las cosas de Hito Steyerl; interesante ya que el arte dadaísta se quería decantar por un estilo de hacer y pensar opuesto al que es heredero de la era de la Ilustración.
[3] Sobre el arte dadaísta. En recurso electrónico: http://definicion.de/dadaismo/
[4] Sobre la obra 16 miles of string, realizada por Marcel Duchamp en la Exposición de First Paper of Surrealism. En A new look: Marcel Duchamp, his twine, and the 1942 papers of Surrealism Exhibition. En recurso electrónico: http://www.toutfait.com/online_journal_details.php?postid=47245
[5] Ibd. Referencia 1.
[6] Apuntes de teorías del arte contemporáneo por Aurora Fernández Polanco.
[7] Sobre arte procesual en El arte como proceso por Neida Urbina. Recurso electrónico: http://www.saber.ula.ve/bitstream/123456789/20361/2/neida_urbina.pdf
[8] En relación, al estrecho vínculo que tienen las obras de Joseph Beuys con la naturaleza, el ritual y el arte entendido como proceso curativo. En Arte curativo de Joseph Beuys. El País. 21 de enero de 2006 por Sandra Ellegiers. Recurso electrónico: http://elpais.com/diario/2006/01/21/babelia/1137801968_850215.html
[9] Sobre la falta de espacio para reflexionar en el texto de ZAFRA, Remedios. Elogio del párpado o ventanas para el tiempo. En: Un cuarto propio conectado. Págs: 14-19. [En línea].
[10] Funcionamiento de la obra Live-taped corridor, de Bruce Nauman en el Palazzo delle Esposizioni, Roma 2012. Habla la curadora Daniela Lascioni. En: https://www.youtube.com/watch?v=8itUfOo5LDU
[11] Sobre la obra Live-taped corridor de Bruce Nauman, 1970. En New colections Guggenheim Museum of New York. Recurso electrónico: http://www.guggenheim.org/new-york/collections/collection-online/artwork/3153
[12] Aproximamiento a la obra The Sleepers, Bill Viola, 1992. En: https://www.youtube.com/watch?v=rARwfhpHkXk
[13] Sobre la obra de Bill Viola. En ALONSO, Rodrigo. Bill Viola: Los senderos de la condición humana. Videoarte. Recurso electrónico: http://www.roalonso.net/es/videoarte/viola.php
[14] Sobre la obra de Mark Rothko y la reivindicación de la vida interior, a través del silencio y la meditación. En Forma es vacío, vacío es forma. Recurso electrónico: http://vacioesformaformaesvacio.blogspot.com.es/2012/07/mark-rothko.html 
[15] Sobre la experiencia espiritual en la obra de W. Laib. En GONZALO, Antoni. La escala espiritual en el sufismo y en la obra de Wolfgang Laib. Recurso electrónico: http://www.ibnarabisociety.es/Scripts/Documentos/antonigonzalo/5._La_escala_espiritual_en_el_sufismo_y_en_la_obra_de_W.pdf
[16] Sobre el “getting into yourself”  y la espiritualidad a través de la meditación. Explicación por Marina Abramovic para su performance The Artist is present  en el MOMA, 2012. En: http://vimeo.com/72711715







domingo, 1 de febrero de 2015

Lógica de la comprensión de una obra de arte contemporáneo.

Según Jacques Rancière, ante la contemplación de la obra de arte, operan tres lógicas de funcionamiento para la comprensión de la misma:

1)Régimen ético: Arte entendido como un estilo de vida.
2)Régimen representativo: Normativa de la representación del objeto artístico. Se toma como referencia la Poética de Aristóteles, la tradición de la mímesis y las escuelas de Bellas Artes del siglo XVIII.
3)Régimen estético del arte: Aquí se habla de la forma de la obra y la mirada del espectador. ¿Qué es la forma? La manera en cómo está representada la obra, se habla de la idea representada y se intenta explicar, en la medida de lo posible, cómo es está captada por el espectador. 
Según Schiller, el arte lleva a la emancipación porque ante la contemplación de un objeto sensible, todos nos volvemos sensibles por igual. ¿Por qué se dice que lleva a la emancipación? Porque la contemplación del arte, al ser algo que está desconectado de la organización jerárquica de lo sensible, la gente se ve viendo como iguales y no solo como ciudadanos que conforman una comunidad: se ven como “criaturas sensibles” y seres humanos. 
La contemplación de arte es una experiencia inefable, va más allá de cualquier política o intención; es una experiencia que te lleva a un estado de “desconexión”. Sin embargo, tendemos a querer mirar los efectos políticos de la creación de una obra. Éstos no están en la intencionalidad de la creación de dicha obra realizada por el artista; ya que muchas veces los artistas crean objetos que escapan a su voluntad o incluso la niegan. El artista crea casi por necesidad. Entonces, ¿cómo se transforma la experiencia del ver en conocimiento? No se puede teorizar la experiencia directa del ver. Pero en cambio, sí puede hacerse recurriendo a otras fuentes no tan directas: la estética, historia del arte y la epistemología (con estos tres ingredientes). 

La experiencia de lo inefable o lo sublime (régimen estético) ante la contemplación de una obra de arte no se puede entender por sí sola, debe ponerse en relación con el régimen ético (filosofía de vida del artista) y el régimen representativo (la mímesis o representación del objeto).

En las prácticas estéticas actuales, se trabajan con distintos medios; entre los cuales, a veces, las miradas coinciden o se tensionan ya que no hay una única mirada o perspectiva a la hora de percibir. Vivimos en el tiempo de la perspectiva múltiple.


En conclusión, la teoría del arte lo que pretende es dilucidar lo que se percibe al mirar el objeto artístico en cuestión y transformar esa experiencia en conocimiento. La teoría del arte recurre a la estética (el mirar) , a la historia ( busca otras obras de arte y las pone en relación o en contraposición) y otras teorías (filosofía epistemológica), para lograr una comprensión en profundidad de las obras de arte. 

BIBLIOGRAFÍA
  • FERNÁNDEZ POLANCO, Aurora. Apuntes para cualquier clase donde se hable de Teorías del Arte actual.
  • RANCIÈRE, Jacques. No existe lo híbrido, sólo la ambivalencia.
  • SCHILLER, Friedrich. Cartas para la educación estética del hombre. 
  • STEYERL, Hito. En caída libre.

lunes, 5 de enero de 2015

Fin de la historicidad en la historia del arte. Evolución en el cambio de la perspectiva en el mirar. Resultado de la percepción de la mirada en la postmodernidad


No hay nada estable para poder comprender la situación actual del mundo. Ni en el pensamiento de la metafísica, ni en las leyes políticas. Entonces, no es posible encontrar o definir una base sólida para nuestras vidas sociales, económicas, políticas y nuestras aspiraciones filosóficas. Para el mundo del arte, ocurre lo mismo. Consecuentemente, se haya en caída libre.

Cuando un cuerpo se haya en caída libre, no es posible apreciar su forma ni para el que lo mira caer, ni para el mismo cuerpo que intenta disfrutar del paisaje del entorno mientras cae. Todo se mueve muy rápido. Todo cae.

Para poder percibir la caída de un cuerpo se debe medir en relación a otro cuerpo. Ya que todo cae, no somos conscientes de que caemos. No hay avance. Es como si la historia y el tiempo hubieran terminado y ni siquiera alcanzáramos a recordar que hubo un pasado en el que el tiempo avanza.

Los modos tradicionales de ver y de sentir se hacen añicos. Surgen nuevos tipos de visibilidad. La “perspectiva única”  pierde equilibrio y se multiplica en varias ya que no hay horizonte estable. Con la pérdida del horizonte estable, el paradigma en el que se ubican sujeto-objeto-tiempo cambian:

1)Haciéndose pedazos
2)Arremolinándose
3)Superponiéndose

Paradigma antiguo de visión y cambio progresivo hasta la multi-perspectiva actual:

·      Perspectiva única o perspectiva lineal. Define un espacio calculable, navegable y predecible. Permite calcular el riesgo futuro, que se puede anticipar y, por tanto, controlar. Introduce además la noción de tiempo lineal, lo que posibilita la predicción matemática, y con ella, el progreso lineal. Tiene vistas a un futuro calculable.
Para que estos cálculos funcionen, es necesario que el observador esté ubicado en un punto de fuga situado en un horizonte plano. Como la visión del observador, (en el sistema de perspectiva lineal) se guía de unas leyes científicas y universales de la perspectiva, su individualidad se ve reducida al verse sometida a éstas.

·      Desmantelamiento de la perspectiva. Empieza a verse en los cuadros de tormenta de Turner. El horizonte comienza a desdibujarse y los rayos del sol, antes concentrados, se multiplican y divergen hacia todas las direcciones. El punto de vista a partir de este momento comienza a ser móvil.

·      Perspectiva múltiple. Con la aparición de la fotografía, aparecen muchas formas distintas de ver el mundo. ¿Por qué en este momento y no antes? Porque el tiempo de producción durante la era industrial era mucho más rápido, con lo cual, proporcionalmente se incrementó la producción del objeto y la representación de éste.
La toma de fotografías significó fijar el espacio desde un lugar preciso. Sin embargo, la concepción del tiempo se acelera. Ahora el tiempo significa atrapar un momento, un instante, un lapso del fluir de la vida.

·      CineArticulación del espacio desde distintos puntos de vista en diferentes perspectivas temporales.
·      Fotomontaje: Desestabilización de la perspectiva del observador y descomposición del tiempo lineal.
·      Pintura: Tira abajo la perspectiva lineal y aparece el cubismo, collage y abstracción.

El tiempo y el espacio quedan re-imaginados a través de la física cuántica y la teoría de la relatividad. Y la percepción de la sociedad es influenciada por las guerras de principios de siglo XX, la publicidad y propaganda y los avances en el transporte.

·      Perspectiva aérea (vista de pájaro). Con el invento y desarrollo del avión, el espacio se ve contempla desde la gran altura y con ello, la percepción del tiempo se acelera. Los aviones amplían la comunicación entre distintos lugares lejanos y espacios, captan las superficies con cámaras aéreas y con ello, el desarrollo de las cartografías aéreas (Google Earth, es un ejemplo).



Bibliografía

·      RAMIREZ, Juan Antonio. El objeto y el aura.

·      STEYERL, Hito. En caída libre.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

La semiótica y los afectos desde la reivindicación de la memoria y el dolor en la obra de Alfredo Jaar




Alfredo Jaar es un artista de origen chileno que trabaja, meramente con el medio fotográfico, y además, se sirve de otros medios, como la instalación o el vídeo para reforzar el discurso que pretende transmitir en las imágenes que él mismo configura. Como punto de partida, toma de referencia los medios de comunicación para la selección y creación de sus proyectos. En su discurso artístico predominan los temas relacionados con la crítica social y política.  Muestra imágenes de sucesos que debieran permanecer en la memoria colectiva, hechos que han producido dolor en algunos sectores de la población mundial, e incluso, han llegado a rozar el horror. Recorre distintos países del globo como Estados Unidos, Canadá, Ruanda, México y Suecia, entre otros. Allí realiza investigaciones, intervenciones y exhibiciones. Alfredo Jaar está considerado un artista de notable influencia a nivel internacional.

Hoy en día son muchos los artistas que trabajan con los medios informativos, en especial la prensa escrita, para traducir su discurso al lenguaje del arte. La fotografía a lo largo de la historia ha jugado un papel importante a la hora de asociarse a la idea de mantener vigente la memoria colectiva, el dolor o el horror.

Evitar la reacción de indiferencia por parte del espectador es una de las mayores preocupaciones del artista. Por este motivo, siempre plantea métodos de contemplación de la obra en los que invita al espectador a involucrarse con el tema que presenta. En la muestra de algunas de sus obras, utiliza el recurso de la ocultación en algunas zonas de la imagen, o incluso, la elipsis para incitar a la sugestión de lo que pudo haber sido el acontecimiento; como ocurre en su obra Los ojos de Gutete Emérita, 1996; o Real Pictures, 1995, respectivamente.
En relación a la percepción de las imágenes y los afectos producidos en el espectador, la sociedad del siglo XXI se caracteriza por la sobreabundancia de información emitida por los medios de comunicación informativos o publicitarios. Mantenerse informado se ha convertido en una “necesidad”, para mantenerse actualizado en torno a lo que ocurre tanto a nivel local como mundial. El hecho de haber una sobreabundancia de información circulando para captar la atención de los destinatarios, provoca un rebose en los estímulos de los mismos, derivando en un estado de desconexión y, pérdida de la visión subjetiva de las cosas[1]. De acuerdo a esto, según Jonathan Crary, la sociedad está pasando por una crisis de desintegración subjetiva.
No hay espacio de tiempo vacío para la autogestión del yo, es decir, espacio requerido para la dotación de sentido y crítica de aquello que hacemos[2]. Entonces, podemos plantearnos una respuesta bastante sensata al: --¿por qué juega Alfredo Jaar con la sugestión de la información inherente de sus imágenes y no opta por aplicar la estrategia comunicativa empleada por los medios de comunicación? --Y  que él mismo aclara en uno de sus manifiestos:
Creo que para llegar a la verdad, es decir, a la esencia de las cosas, es necesario crear una imagen lo suficientemente potente y sencilla como para transmitir su mensaje intrínseco extraordinario[3].

En realidad, estamos acostumbrados a pensar en el arte como una experiencia que conmueve al espectador. Con todo lo dicho, no es del todo exacto que el espectador sea imperturbable ante la contemplación de imágenes[4].  En mi humilde opinión personal, el espectador  se ha olvidado de sí mismo en la sociedad líquida de la celeridad en la que vivimos y debe incitársele al recuerdo para que su sensibilidad no caiga en el olvido. Como seres humanos todos somos criaturas sensibles y vulnerables que sienten, padecen y empatizan. A través del arte, se recuperan los afectos de la memoria colectiva humana. Así lo describe Rabih Mroué:
No lo estoy contando para recordarlo. Al contrario, lo estoy haciendo así para estar seguro de que he olvidado. O, por lo menos, para estar seguro de que he olvidado algunas cosas, de que se han borrado de mi mente.
Cuando estoy seguro de que he olvidado, intento recordar qué es lo que he olvidado. Y al intentar recordar, comienzo a adivinar y a decir: quizás, tal vez, es posible, puede ser, probablemente, parece, da la impresión, no estoy seguro pero, etc. De este modo, reinvento lo que había olvidado sobre la base de que realmente lo he recordado. Después de un tiempo indefinido, lo vuelvo a contar. No para recordarlo, no, sino para estar seguro de que lo he olvidado, o por lo menos algunas partes, y así continuamente. Esta operación puede parecer repetitiva, pero es todo lo contrario, porque es una negativa a regresar a los comienzos y qué sabes tú de los comienzos? De este modo, sigo oscilando entre recordar y olvidar, recordar y olvidar, recordar y olvidar, hasta que llega la muerte. Recurro a la muerte para hacerme redescubrir todo de nuevo. Y aunque alguna vez no hubiera nada nuevo, eso sería en sí mismo un descubrimiento[5].

Rabih Mroué trabaja con la memoria colectiva como también hace Alfredo Jaar. Recordar para no regresar a los comienzos, es la razón por la cual Mroué reflexiona sobre los temas que giran en torno a la memoria. Hacer presencia de una ausencia es lo que Alfredo Jaar pretende rescatar en los retratos de toda la gente o lugares significativos retratados en sus fotografías, en las que sin decirse nada, cuentan los hechos en los que estas personas que padecieron o fallecieron para que sus voces, desde el silencio, sean escuchadas[6]. Como bien dijo Jean-Luc Godard en Histoire du cinèma:Toda imagen es producto de una reflexión previa al disparo. Pienso , luego veo.[7]

Según Maurice Halbwachs en su libro Los marcos sociales de la memoria, 
la mayoría de nuestros recuerdos se manifiestan en el momento que nuestros parientes, amigos u otras personas los evocan. Es en la sociedad donde normalmente el hombre adquiere sus recuerdos, el allí donde los evoca, los reconoce y los localiza. […] Lo más usual es que uno se acuerda de aquello que los otros nos inducen a recordar, que su memoria viene en ayuda de la mía, que la mía se apoya en la de ellos. Los recuerdos son evocados desde afuera y los grupos de los que formo parte me ofrecen en cada momento los medios de reconstruirlos, siempre y cuando me acerque a ellos y adopte, al menos temporalmente sus modos de pensar. 
[…] Los recuerdos subsisten en el espíritu bajo forma inconsciente, para llegar a ser conscientes cuando se les recuerda[8].

En la experiencia del arte, un factor significativo son los afectos. El arte es, por tanto, una forma de consuelo cultural compartido[9]. El dolor y la reivindicación del recuerdo son temas palpables en las fotografías que Jaar pretende compartir con el mundo. El dolor se experimenta sólo en tanto cuanto se interpreta. Siempre pertenece a un lugar, tiempo y persona determinados. El dolor humano nunca puede ser intemporal[10]. 

Gran parte de la obra de Alfredo Jaar, se ha generado en torno a  investigaciones realizadas a raíz del genocidio producido en Ruanda. Sucesos como éste han ocurrido en distintos lugares, tiempos y afectado a personas de otras etnias; -no por ello ninguno de estos deja de tener su importancia. Si se toma como referencia, el holocausto judío para poner en relación el significado del dolor que han podido sentir las personas involucradas en el genocidio de Ruanda, podemos ayudarnos a verbalizar el significado sensible que tienen estas imágenes. Aquí se muestra el testimonio E. Wiesel, superviviente al holocausto:
Lo que yo intento hacer es introducir tanto silencio como sea posible. Desearía que mi obra no sea juzgada un día por las palabras que he escrito, sino por su peso en silencio. Si pudiera comunicar el silencio, es decir, la incomunicabilidad, entonces habría justificado en una pequeña parte mi propia obra[11].

Finalmente, se pretende concluir el breve ensayo a favor de la defensa del arte como medio favorecedor de los afectos. Ante la contemplación de una obra de arte, la gente se ve viendo como igual. El arte es un objeto sensible, mientras que la imagen de los medios de comunicación no. Y ante la contemplación de un objeto sensible, todos nos volvemos sensibles por igual; es algo que lleva a la emancipación o, dicho de otra manera, a la transcendencia[12].

Bibliografía

Libros
      DIDI-HUBERMAN, Georges y otros. Alfredo Jaar: La política de las imágenes. 1a Edición, 2008, Santiago, Chile. Ed. Metales Pesados. Pág.131. ISBN:978-956-8415-18-1.
     MORRIS, David. La cultura del dolor. 1ª Edición, 1991, Santiago, Chile. Ed. Andrés Bello. Pág. 392. ISBN: 956-13-1062-7.

Fragmentos
     HALBWACHS, Maurice,  Prólogo. En: Los marcos sociales de la memoria. Págs: 7-11. Barcelona, España. Ed. Anthropos. ISBN:84-7658-692-2.
     RAMÍREZ, Juan Antonio. El objeto y el aura. (Des)Orden visual del arte moderno. 1ª edición, 2009. Madrid, España. Ed. Akal. Págs: 30-33.
     ZAFRA, Remedios. Elogio del párpado o ventanas para el tiempo. En: Un cuarto propio conectado. Págs: 14-19. [En línea]. Fecha de consulta: [13 de noviembre de 2014].

Documentos WEB
     JAAR, Alfredo. Web oficial. [Fecha de consulta 9 de octubre de 2014] Disponible en web: <<http://www.alfredojaar.net/>>
     ZAMORA, José A. Isegoría No. 23, 2000. Estética del horror, negatividad y representación después de auchwitz [En línea]. [Fecha de consulta: 22 de noviembre de 2014] [Última fecha de consulta en 16 de enero e 2015]:  . Disponible en: <<isegoria.revistas.csic.es/index.php/isegoria/article/download/.../54>>









[1] Sobre la sobreabundancia de información en el paradigma de la información digital: ZAFRA, Remedios. Elogio del párpado o ventanas para el tiempo. En: Un cuarto propio conectado. Págs: 14-19. [En línea]. Fecha de consulta: [13 de noviembre de 2014].
[2] ZAFRA, Remedios. Elogio del párpado o ventanas para el tiempo. En: Un cuarto propio conectado. Págs: 14-19. [En línea]. Fecha de consulta: [13 de noviembre de 2014] .
[3] JAAR, Alfredo. Web oficial. [Fecha de consulta 9 de octubre de 2014] Disponible
en web: <<http://www.alfredojaar.net/>>
[4]Exit book. Repensando el placer visual: estética y afecto. Susan Best.

[5] Rabih Mroué en Catálogo para la exposición Rabih Mroué. Imágenes mon amour. Fabrications. En Ca2m. Comisariada por Aurora Fernández Polanco.
[6]Aludiendo a la obra Telecomunicatión, 1981 de A. Jarr, en la que se muestra el grito de calle que realizan las mujeres en Belfast y se hayan golpeando el pavimento con tapas de cubos de basura, con el fin de reivindicar el olvido de los huelguistas de hambre del IRA.
[7] Jean-Luc Godard en Histoire du cinèma por Jean-Luc Godard.
[8] HALBWACHS, Maurice,  Prólogo. En: Los marcos sociales de la memoria. Págs: 7-11. Barcelona, España. Ed. Anthropos. ISBN:84-7658-692-2.
[9] Exit book. Repensando el placer visual: estética y afecto. Susan Best.
[10] MORRIS, David. La cultura del dolor. 1ª Edición, 1991, Santiago, Chile. Ed. Andrés Bello. Pág. 392. ISBN: 956-13-1062-7.
[11]  Sobre el testimonio del escritor  húngaro E. Wiesel, superviviente a los campos de concentración del Holocausto Nazi, en: ZAMORA, José A. Isegoría No. 23, 2000. Estética del horror, negatividad y representación después de auchwitz [En línea]. [Fecha de consulta: 22 de noviembre de 2014] [Última consulta 16 de enero de 2015] Pág 6 del documento. Disponible en: <<isegoria.revistas.csic.es/index.php/isegoria/article/download/.../54>>

[12] SCHILLER, Friedrich. Cartas para la educación estética del hombre.